Uruguay Nosotros Visión Misión Oración Galería Contacto Link
Misión

DETRAS DE LOS MUROS:

Dios ha escogido personales especiales en cada nación para que trabajen en una 
de las areas más dificiles: la cárcel.
Porque mientras nosotros estamos alabando y dando gracias a Dios por Sus bondades, mientras disfrutamos de un mundo bello, y de cada pieza creada en este "globo". 
Mientras damos un abrazo y un beso con una sonrisa a los hermanos que nos acompañan semanalmente, hay mucha gente que ha conocido a este mismo Dios, pero que por diferentes causas están privados de su libertad. Están detrás de los muros.
Nuestro testimonio con relación a este tema: José, Julio, Arlei, son tres grandiosos hermanos en Cristo que han aceptado el desafío de llevar la Palabra de Dios a estos oscuros lugares. 
Con mucho amor se acercan a ellos cada semana para alentarlos, compartirles una reflexión, un abrazo amigo, para discipularlos.
Y si bien lo que se necesita para realizar esta tarea es estar prontos para utilizar 
los FRUTOS DEL ESPIRITU, también otras herramientas son más que fundamentales, 
entre ellas; mucha, muchísima oración por ellos y sus familias. Ropa, comida, artículos personales de higiene, y lo que entendemos que es imprescindible, materiales de estudio bíblico y Biblias.
Nuestra petición es esta; que aquellos que gozan de su libertad, que tienen un trabajo y pueden disfrutar de muchas cosas materiales, sean tocados por el Espíritu para que colaboren con una cuota mensual, por dos, tres, seis meses o todo el año. 
Con ello podremos adquirir lo que se necesita para seguir trabajando y sirviendo a estos hermanos que están detrás de los muros. Pero principalmente los estudios bíblicos y las Biblias.

No importa cuanto puedas dar, porque lo importante es hacerlo con amor.
Una beca de estudio bíblico por trimestre es de $ 25 dólares para cada persona.

Una Biblia, $ 5 dólares.
Si lo deseas, si lo sientes en el corazón, entonces ponte en comunicación con TER por email y te daremos los detales de cómo hacer llegar tu ofrenda.

Muchas gracias,

Eduardo Wojnarowicz